lunes, 12 de noviembre de 2012
11 de Noviembre: Día de la Independencia de Polonia
Ayer Google nos sorprendía con este Doodle. Probablemente muchos os preguntasteis por qué, otros ni sabríais que representaba una bandera, y mucho menos que era la bandera de Polonia. Ayer fue 11 de Noviembre, un día muy importante para el país, ya que celebrar el día de su Independencia, y Google quiso celebrarlo de esta manera.
Ahora vamos a saber el porqué ese día, y qué pasó en Polonia, uno de los países más maltratados de toda Europa. La I Guerra Mundial, empezó en 1914 y terminó el día 11 de noviembre de 1918, día que se proclamó la independencia del país. El cargo del Jefe Superior del Estado lo ocupó Józef Piłsudski. En 1921 se proclamó la Constitución de Marzo. A partir de 1926 Polonia era declarada como república
Pero Polonia seguiría sufriendo años después en la Segunda Guerra Mundial en 1939, guerra que terminó el 2 de septiembre de 1945. El 13 de diciembre de 1981 el general Wojciech Jaruzelski volvió a declarar el estado en guerra. ¿Os daís cuenta que pasó hace poco más de 30 años?
Lo que más me llama quizá la atención de la Historia Moderna de Polonia es que entró en la OTAN en 1998 y que apenas hace ocho años, en 2004, en la Unión Europea.
Es en la capital donde se realizan varios actos, donde habla el presidente y hay varios desfiles, y donde suele liarse parda. Este año sin ir más lejos ha habido 176 detenidos y 22 policías heridos. En Cracovia la cosa es más moderada, en la plaza central hubo cantes típicos y tradicionales polacos, así como el himno polaco. Fue una experiencia más. Para algunos polacos es un gran día, pero sin duda es el mejor día para los nacionalistas polacos, y hay otros a los que eso no le hace demasiada gracia.
Es bueno conocer un poco de la historia del país en el que te encuentras, ¿no? Y así entender mejor a su gente.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Conociendo Polonia: Breslavia y Poznan
Ya era de actualizar, pero he estado liadísimos las últimas semanas entre viajes, fiestas y quedadas varias estudiando mucho, y no he podido parar ni un momento para escribir un poco. Pero me dispongo a narrar mi última aventura que sin quererlo ni beberlo, me planté una mañana en la estación de trenes con destino a Breslavia y Poznan, dos de las ciudades con más encanto de Polonia.
Todo comenzó la noche del miércoles 31, Halloween, cuando mi little friki Yaiza me llama y me dice que se va a Wroclaw con unos amigos y que yo también. "¿Pero cómo? ¿Cuánto cuesta? ¿Hasta cuando? ¿Por qué?" Muchas preguntas a lo que cada respuesta acababa en un: "Pero te vienes, ¿eh?". Y así fue, me reservó hostal y ya tenía que ir. Tenía que hacer el esfuerzo.
El Jueves 1 de Noviembre a las 9 y media de la mañana estabamos plantados en la estación de trenes y nos montamos en uno con dirección Wroclaw. Aquí los trenes son bastante precarios y comunistas, y dejan mucho que desear, pero es barato. El tren a Breslavia (Wroclaw en original y que se pronuncia vrótsuav, porque aquí la W se lee como V, así, como dato.) cuesta aproximadamente unos 5'5 € y tarda 5 horas. Otra opción es ir en bus que tarde menos, pero es más caro, y aquí cada zloty cuenta.
En esta ocasión el grupo era bastante internacional. Estaba compuesto por dos portuguesas, Francisca y Vera, dos rumanos, Klaudia y Razvam y por cuatro españoles de los cuales dos son de cataluña, Guillem y Olenka y dos andaluces, Yaiza y servidor.
¿La ciudad? Preciosa, sin mucho que visitar, pero con mucho encanto, en general Polonia es un país con mucho encanto. Breslavia es la sede de la UEFA EURO 2012, Campeonato Mundial de Voleibol Masculino de 2014, Capital Europea de la Cultura en el año 2016 junto con San Sebastián. También será sede de los Juegos Mundiales 2017. Situada a 272 km de Cracovia, era en un antiguo centro de comercio y cruce del río Oder, junto al cual el rey de Vratislav de Bohemia erigió un castillo en el siglo X, dándole el primer nombre al asentamiento "Vratislavia" o "Wratislaw", y de ahí su nombre.
Lo que más me gustó de la ciudad, y me pareció divertidísimo (de hecho me podía pasar todo un día o una semana buscandolos a todos) es que hay 212 figuritas de gnomos repartidos por la ciudad. ¡A cual más mono!
Estaba el enamorado, el cartero, el duende del amor, los bomberos, el policía, el encarcelado, el sabio, el vago, uno en una paloma, con una flor, en una farola, sobre un tejado, detrás de una ventana... ¡había muchos! De los 212 sólo vimos apenas 20 o 30 pero podríamos seguir viendo gnomos eternamente. De hecho es algo tan turístico que existen mapas para encontrarlos todos, ¡que hay algunos muy escondidos! ¿y por qué la historia de los gnomos os preguntaréis? Se hacen llamar Krasnale o Krasnaludek y no se exactamente si son duendes, gnomos o enanitos. Os sorprenderá saber que estas pequeñas figuritas ahora tan turísticas y divertidas empezaron siendo instrumentos de protesta política.
Todo tiene que ver con las actividades de Waldemar Fydrych y su movimiento llamado Alternativa Naranja. Este grupo nace a partir de unos estudiantes de la Universidad de Breslavia que en el importante año para los polacos de 1980 redacta un manifiesto llamado del “socialismo surrealista” y forma un Movimiento para la Nueva Cultura.
Su intención era combatir el autoritarismo de la dictadura comunista mediante el humor. Los primeros enanitos fueron pintadas, de las cuales sólo una se conserva. Después fueron apareciendo las estatuas. Interesante, isn't?
Esa noche nos hospedamos en un hostal que estaba de puta madre muy bien, se llama "Grandpa's Hostel" y nos costó unos 7 euros la noche, si alguien tiene pensado ir recomiendo totalmente el hostal. Salimos, nos emborrachamos, volvimos al hostal, robamos un par de huevos y queso y me puse a las 4 de la mañana a hacer un par de tortillas. El hambre es el hambre. Y yo con hambre ma-to. Al día siguiente a las 9 de la mañana ya estábamos en planta terminando de ver la ciudad y a las 1.45 de nuevo en la estación de trenes con destino a Poznan.
Y de nuevo estábamos en un tren, que creíamos duraría sólo 3 horas pero en el que acabamos más de 5 horas para un trayecto de 170 km, pero el tren, que empezó en una dirección, en una estación volvió sobre sus pasos y tiró en la dirección contraria. Un cachondeo, tú, pero que no nos hizo nada de gracia. Ir a Poznan desde Breslavia cuesta unos 3'25 €, tirao. Una vez en Poznan lo único que queríamos era llegar al hostal y comer, ya que esas dos horas de más metidos en un tren sin comida ni agua no estaban dentro de nuestros planes. En esta ocasión nos quedamos en el Hostal LA GUITARRA, sí, así de español todo, y también estaba muy, muy bien. Eso sí, la noche nos costó un poco más cara: 10 euros. No he dicho que en ambos hostales estaba incluído desayuno.
Esa noche comimos en uno de los restaurantes más originales y que más me han gustado. Se llamaba "Mannequin", y había varios manniquís en mesas, y una decoración de lo más original y que no podría describir, pero si alguna vez tenéis la ocasión de ir a Poznan, preguntad por este restaurante, cuya especialidad son Crepes rellenas de mil cosas. En mi caso probé una crep rellena de pollo, queso y una salsa que ahora no recuerdo. Buenísimo.
La ciudad como podéis ver en las fotos es muy similar a Wroclaw, y lo más bonito que tienen ambas es la plaza central, con edificios de varios colores a cual más llamativo y creativo. Poznan está situada a 443 Km de Cracovia, y más al centro del país. Es una de las ciudades más antiguas de Polonia, la quinta ciudad más grande en población y sexta por extensión demográfica. Algunos historiadores piensan que Poznań fue la capital de Polonia en el siglo X, durante el gobierno de uno de los primeros knyaz de dinastía de Piastas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia sufrió la ocupación Nazi y la población fue reprimida con severidad. En 1945, Adolf Hitler declaró la ciudad un Festung (un lugar fortificado en el cual las fuerzas alemanas condujeran una última defensa). Como Poznań se encuentra en la ruta directa entre Varsovia y Berlín, el Ejército Rojo primero sitió para luego asaltar la defensa alemana en la Batalla de Poznań, que culminó en el asalto sobre la ciudadela, causando graves daños a la ciudad, es por eso que hay muchos edificios nuevos.
Por culpa de estas guerras, en la ciudad se encuentra un gran cementerio, que alberga cuerpos de fallecidos rusos, alemanes, estadounidenses y polacos. Un cementerio bastante curioso porque están separados por país y cada lápida es diferente. La primera es de los estadounidenses y la segunda imagen de los rusos.
Esa noche comimos en uno de los restaurantes más originales y que más me han gustado. Se llamaba "Mannequin", y había varios manniquís en mesas, y una decoración de lo más original y que no podría describir, pero si alguna vez tenéis la ocasión de ir a Poznan, preguntad por este restaurante, cuya especialidad son Crepes rellenas de mil cosas. En mi caso probé una crep rellena de pollo, queso y una salsa que ahora no recuerdo. Buenísimo.
La ciudad como podéis ver en las fotos es muy similar a Wroclaw, y lo más bonito que tienen ambas es la plaza central, con edificios de varios colores a cual más llamativo y creativo. Poznan está situada a 443 Km de Cracovia, y más al centro del país. Es una de las ciudades más antiguas de Polonia, la quinta ciudad más grande en población y sexta por extensión demográfica. Algunos historiadores piensan que Poznań fue la capital de Polonia en el siglo X, durante el gobierno de uno de los primeros knyaz de dinastía de Piastas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Polonia sufrió la ocupación Nazi y la población fue reprimida con severidad. En 1945, Adolf Hitler declaró la ciudad un Festung (un lugar fortificado en el cual las fuerzas alemanas condujeran una última defensa). Como Poznań se encuentra en la ruta directa entre Varsovia y Berlín, el Ejército Rojo primero sitió para luego asaltar la defensa alemana en la Batalla de Poznań, que culminó en el asalto sobre la ciudadela, causando graves daños a la ciudad, es por eso que hay muchos edificios nuevos.
Por culpa de estas guerras, en la ciudad se encuentra un gran cementerio, que alberga cuerpos de fallecidos rusos, alemanes, estadounidenses y polacos. Un cementerio bastante curioso porque están separados por país y cada lápida es diferente. La primera es de los estadounidenses y la segunda imagen de los rusos.
En dicho cementerio también se encontraba una especie de museo de armas de guerra, en la que había tanques, aviones, camiones, misiles... todo usado para matar.
Tanto el cementerio como el museo/exposición estaba rodeado de un parque precioso, verde. Naturaleza que tanto me gusta. Imposible no disfrutar el momento con esas vistas.
Finalmente, cuando ya vimos bastante y estabamos cansado volvimos a la estación de trenes a coger el último tren y el más largo. Diez horas, sí, diez horas de tren nos esperaban por delante. Diez horas de tren en un compartimento para ocho personas (gracias a dios que eramos 8). Diez horas que estuvimos jugando, riendo, intentando dormir, hablando, riendo, descansando, comiendo patatas, riendo... Diez horas muy largas, pero que sin mentir, nos lo pasamos estupendamente. En general es uno de los mejores viajes que he hecho, no ya por el hecho de ver las dos ciudades, sino porque me he reído muchísimo, y me llevo muchas anécdotas que me las guardo para mí. Frases en inglés como "Living from the tale" (vivir del cuento) es sólo una de las que mejor recuerdo. Por cierto, el tren de vuelta a Cracovia nos costó 7 euros y poco. ¿Habéis sumado? 5'5 + 7 + 3'5 + 10 + 7 = 34 euros alojamiento y transporte, más lo que quieras gastar en comida y bebida. No, el viaje no salió nada caro y mereció la pena.
Pero no puedo cerrar esta entrada sin decir que, por muy bonitas que sean Breslavia y Poznan, yo me quedo con mi CRACOVIA.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
















